Acidez

Suele ser uno de los síntomas más comunes a partir del quinto mes de gestación. Aparece como una sensación de ardor detrás del esternón, que se debe principalmente al desplazamiento del estómago provocado por el crecimiento del útero.
Consejos:

Ácido fólico

Se trata de una vitamina del grupo B, que suele recomendarse en los meses previos y posteriores al parto (hasta la semana 11). Ayuda a reducir hasta un 70 por ciento la incidencia de defectos en el tubo neural del bebé, tales como anancefalia, mielomeningocele (espina bífida) y encefalocele.
La encontrás en varios alimentos, pero en muy escasa cantidad. Debido a ello, la manera más efectiva de incorporar la dosis adecuada es tomando un complemento de ácido fólico. Consultá con tu médico sobre este tema.

Alimentación

La dieta de la embarazada debe ser equilibrada, variada, con un alto contenido de hierro y fibras, baja en grasas y lo más saludable posible, ya que se debe asegurar la correcta nutrición de la madre como del bebé. Debe incluir frutas y verduras y un porcentaje adecuado de hidratos de carbono y proteínas. Es conveniente que consultes con un nutricionista para que te aconseje una dieta adecuada.

Amniocentesis

Consiste en un método de diagnóstico prenatal, que se basa en la extracción de una pequeña cantidad de líquido amniótico por medio de la introducción de una aguja a través del abdomen materno, que penetra la cavidad uterina.
En el líquido amniótico se encuentran células fetales, que van descamándose del cuerpo del bebé. A través del análisis genético de estas células, es posible analizar el número y las características de los cromosoma. De esta forma, es posible efectuar el diagnóstico de algunas anomalías cromosómicas fetales, tales como el síndrome de Down.
Este estudio suele realizarse entre las semanas 16 y 20, pero también puede hacerse en el tercer trimestre. Consulta con tu médico sobre este tema.

Anemia

Aparece frecuentemente durante el embarazo. Se trata de la disminución de la concentración de hemoglobina, presente en los glóbulos rojos y que es la encargada de la oxigenación de los tejidos. Hay distintos tipos de anemia. En el 90 por ciento de los casos se debe al déficit de hierro.
Durante la gestación el volumen sanguíneo materno aumenta considerablemente, pero suele suceder que los glóbulos rojos no aumentan en la misma proporción que el plasma. Debido a ello, se produce una dilución fisiológica de la sangre, que ocasiona la “anemia dilucional”.
El déficit de hierro se soluciona generalmente mediante suplementos desde el segundo trimestre hasta el fin del embarazo, dado que suele ser difícil cubrirlo mediante la alimentación exclusivamente. Consulta con tu médico sobre este tema

Anestesia peridural

Se trata de una punción en el espacio que rodea la médula espinal para inyectar un fármaco anestésico, para evitar el dolor durante la dilatación y el parto. Puede utilizarse tanto en un parto vaginal como en una cesárea y la eficacia en la eliminación del dolor es casi absoluta. De todas maneras, como presenta algunas contraindicaciones, su aplicación requiere el consentimiento de la embarazada y la evaluación previa del médico

Ansiedad

Se trata de un estado de inquietud y de zozobra que, con frecuencia, emplea al organismo humano como mecanismo de adaptación a determinadas situaciones. Usualmente, la embarazada se torna un poco más ansiosa al conocer su estado. De todas maneras, si se producen grandes cambios en su carácter, tales como susceptibilidad, cambios repentinos de humor, angustia, incapacidad para controlar determinados hábitos, sobre todo alimentarios, es conveniente consultar con el médico, dado que un estado de ansiedad acentuado puede provocar un parto prematuro o incluso un aborto. Asimismo, si este estado se produce en los últimos meses de gestación, hay riesgos de que el bebé nazca con hiperactividad.
Si la ansiedad es moderada, y no requiere la intervención médica, es conveniente hablar con tu pareja sobre los temores que experimentás, así como evitar sustancias estimulantes, como el café y el té, y las comidas demasiado abundantes. También se aconseja practicar diariamente ejercicio físico

Antojos

Se presentan durante el embarazo como una necesidad imperiosa de comer determinado alimento (helado, aceitunas, chocolate, etc). Si bien en el imaginario colectivo existe la convicción de que un antojo insatisfecho dejará alguna marca en la piel del bebé, esta afirmación no tiene ninguna validez biológica. Simplemente es un mito

Aspiración de vellosidades coriales

Se trata de un diagnóstico prenatal temprano que consiste en una biopsia de las vellosidades coriales, que son las células del tejido de la placenta. A través de este estudio es posible cuantificar y analizar los cromosomas de estas células placentarias y detectar algunas patologías, como el síndrome de Down. Puede realizarse a partir de la semana 11 por medio de una punción abdominal. Te sugerimos que consultes con tu médico sobre este tema.

Calambres

Son contracciones involuntarias de los músculos, que resultan extremadamente dolorosas. Se presentan con frecuencia hacia la mitad del embarazo y suelen manifestarse en las piernas, sobre todo en las pantorrillas.
Si bien no hay demasiadas medidas que los eviten, se aconseja practicar ejercicio de forma regular, principalmente en las piernas, y mantener una dieta balanceada, rica en calcio y magnesio.

Cerclaje

Consiste en una pequeña intervención para cerrar artificialmente el cuello del útero y, de esta manera, evitar su dilatación. La sutura suele realizarse en las semanas 12 o 13 y se quita hacia la semana 37, para dejar lugar al inicio del trabajo de parto. No siempre resulta efectivo, si bien ofrece en cierta forma una solución al problema de la incompetencia uterina.

Cigarrillo

Los médicos aconsejan dejar de fumar en el embarazo, si se tenía el hábito previamente. Si bien no es fácil, es necesario, porque el fumar incrementa las posibilidades de desnutrición y retardo del crecimiento fetal, de bajo peso al nacer, de parto prematuro, aborto espontáneo y muerte súbita del lactante.

Contracciones

Hay varios tipos de contracciones, que pueden aparecer a lo largo del transcurso del embarazo. Las contracciones de Braxton Hicks se perciben como la sensación de “panza dura” y no son anticipatorios del parto. Sólo cuando las contracciones son dolorosas y se presentan en forma regular hay posibilidad de que esté comenzando el trabajo de parto. Su función es ayudar a que el cuello del útero se dilate para que el bebé pueda descender hacia el canal de parto.

Cordón umbilical

Es el órgano que permite la nutrición y la oxigenación del bebé durante el embarazo. Suele tener un diámetro similar a un dedo y una longitud de alrededor de 50 centímetros. Comienza en lo que será posteriormente el ombligo del bebé y llega hasta la superficie de la placenta, en donde se encuentra adherido. Sirve para el transporte de los nutrientes y el oxígeno a través de la sangre que circula por la única vena umbilical y las dos arterias que trasladan el dióxido de carbono y los desechos del metabolismo fetal al organismo de la madre. El cordón se corta unos minutos después del nacimiento.

Dentadura

El mito popular es que cada embarazo cuesta un diente. Sin embargo, esta afirmación no tiene validez médica. El calcio es fundamental para la formación de los órganos y los huesos del bebé. Dado que este calcio proviene de la dieta materna, es imprescindible aumentar su ingesta. Si la mamá no toma suficiente calcio, su organismo lo extraerá de su esqueleto, disminuyendo la densidad ósea, pero nunca será aportado por su dentadura. Lo que ocurre es que durante el embarazo suelen aparecer ciertos problemas dentales, tales como el sangrado de las encías, que requieren una adecuada supervisión odontológica durante todo el embarazo.

Doppler

Consiste en un estudio complementario a la ecografía convencional, que permite evaluar el estado de salud y el desarrollo fetal. Indica con claridad si el bebé está recibiendo los nutrientes y el oxígeno necesarios a través de la placenta. También permite observar y medir la circulación de la sangre en las arterias maternas, vasos placentarios, cordón umbilical y en algunos vasos sanguíneos fetales.

Ecografía

Es un método diagnóstico que emplea ondas sonoras para captar imágenes. Es comúnmente utilizado durante el embarazo, ya que es un método no invasivo. Mediante la ecografía es posible apreciar casi todos los órganos del bebé, para conocer su estado de salud. Gracias a la tecnología 3D, que trabaja en tres planos (ancho, alto y profundidad) se puede observar la anatomía del bebé e incluso, a veces, su rostro.

Ejercicio

La actividad física es muy beneficiosa durante todo el transcurso del embarazo, ya que la circulación rápida de la sangre durante el ejercicio favorece la oxigenación de la madre y del bebé. Por otro lado, el trabajo de parto será más fácil y más tranquilo si la mamá tiene el tono muscular adecuado. Es importante, igualmente, cambiar la rutina ya que ésta debe ser diferente a la que se hacía antes del embarazo, dado que es conveniente practicar en lugares especializados para embarazadas.

Estrías

Las estrías, por lo general, suelen aparecer hacia el sexto mes de embarazo, especialmente en la tripa y en los pechos. Se producen a consecuencia del gran estiramiento de la piel a lo largo del embarazo, y se deben a la rotura de las fibras elásticas y de colágeno, formándose una cicatriz. Algunos cuidados, tales como la aplicación de una crema nutritiva y un peso adecuado, pueden ayudar a disminuir la posibilidad de aparición de las temidas estrías.

Estreñimiento

Es un trastorno muy frecuente en las embarazadas, que se ve incrementado si ya había una predisposición anterior. La principal medida a tomar en caso de padecer constipación, es seguir una dieta rica en fibras. También ayuda hacer una caminata diaria, ya que se estimulan los movimientos peristálticos del intestino. Importante: nunca tomar un laxante sin la indicación del médico.

Factor_Rh

El factor Rh se encuentra determinado por la presencia del antígeno “D” en los glóbulos rojos. Cuando este antígeno se encuentra presente, el Rh es positivo, y cuando no está presente, es negativo. Cuando la embarazada tiene Rh negativo y va a dar a luz a un bebé Rh negativo, no es necesario tomar ninguna medida. Pero si el bebé es Rh positivo, la madre deberá recibir gammaglobulina específica anti D para prevenir la formación de anticuerpos Rh positivo. Esta inyección deberá administrarse 72 horas antes del parto. Si no se toma esta precaución, en la próxima gestación de un feto con sangre Rh positiva, los anticuerpos maternos destruirán los glóbulos rojos fetales. Consultá con tu médico sobre este tema.

Fatigas

Suelen ser comunesen el primer trimestre. Afecta habitualmente al 50% de las embarazadas, independientemente de que sean primerizas o no. Son más frecuentes por las mañanas, aunque también pueden aparecer en cualquier otro momento del día, especialmente cuando el estómago se encuentra vacío o frente a la percepción de olores o sabores fuertes. Usualmente tienden a desaparecer después del tercer mes. Consejo: tomá un vaso de agua fría por las mañanas para disminuir el malestar.

Fecha probable de parto

Se trata de la fecha estimada del nacimiento del bebé. Se calcula sumando 40 semanas, o 280 días, a la fecha de la última menstruación. Como su nombre lo indica, es una fecha probable y no definitiva. La mayor parte de las veces el nacimiento se produce en una fecha cercana anterior o posterior a la fecha probable de parto. Consulta tu fecha probable de parto de materna.

Feto

Es la denominación que se le da al embrión humano desde la semana 12 de gestación hasta el momento en que se produce el nacimiento. A partir de entonces, se llamará recién nacido.

Gingivitis

Se llama gingivitis a la inflación de las encías. Es usual que las encías sangren durante el embarazo, pero en realidad se trata de una enfermedad dental, que debe ser tratada. La gingivitis se puede prevenir tomando adecuadas medidas de higiene bucal. La placa bacteriana es la principal causa de este problema y también aumenta el riesgo de desarrollar caries. Consejo: no sólo cepilláte los dientes sino también masajeá las encías con el cepillo, para ayudar a que se desinflamen. También realizá consultas odontológicas periódicas.

Higiene personal

El baño diario, además de una medida de higiene, es un momento oportuno de cuidado personal. Tanto ducha como baño de inmersión son posibles, no hay riesgos es tomarlos. Lo más importante es que se tome conscientemente el momento para el relax y el alivio de las molestias típicas del embarazo. Consejo: colocá una alfombrita de goma u otro antideslizante, tanto en el fondo de la bañadera como en el piso del baño, para evitar los peligrosos resbalones.

Hinchazón de pies y piernas

El edema de pies y piernas es habitual durante los últimos meses de gestación. El motivo del edema es el crecimiento del útero, que comprime los vasos sanguíneos que transportar la sangre desde los miembros inferiores al corazón, lo cual provoca a su vez la acumulación de líquido. Sugerencias: - Duerme sobre el lado izquierdo. - No uses ropa ajustada. - No estés demasiado tiempo parada. - Usa calzado cómodo. - Evita la sal en las comidas. - Bebe abundante líquido. - No ingieras ningún diurético sin prescripción médica.

Línea alba

Es la línea vertical que aparece por debajo del ombligo y que se origina por un aumento de la pigmentación cutánea durante el embarazo. Suele ser más común entre las embarazadas de piel mate o morena.

Líquido amniótico

Se trata del líquido que rodea al feto durante todo el proceso de gestación. Su principal función es la protección de posibles golpes, así como también la provisión de fluidos y nutrientes. Debido a sus propiedades antibacterianas, también es un mecanismo de defensa ante las infecciones. La disminución del líquido amniótico (oligoamnios) o su aumento (polihidramnios) puede indicar alteraciones en la salud de la embarazada o del bebé.

Melasma

Como consecuencia del aumento de la melanina, pueden aparecer manchas en el rostro, llamadas melasma. Usualmente se presentan después del tercer mes y son más habituales en las mujeres de origen hispano o asiático, y de piel oscura. Debido a que el melasma se incrementa con la exposición al sol, es conveniente que utilices un protector solar en forma diaria. Consulta con tu dermatólogo qué factor de protección necesitás de acuerdo a tu piel.

Monitoreo fetal

Se trata de un método para evaluar la salud de tu bebé, que consiste en monitorear la frecuencia cardíaca, registrada en un papel termosensible, tal como se utiliza en los electrocardiogramas. Si bien no es un estudio de rutina, en los embarazo de bajo riesgo lo suele solicitar el obstetra hacia las semanas 39 o 40. Consulta con tu médico sobre este tema.

Movimientos fetales

El bebé se mueve dentro de la panza de la madre durante todo el transcurso del embarazo. Sin embargo, la embarazada recién percibirá estos movimientos hacia las semanas 18 a 22. Se presentan como “pataditas” o “burbujeos”. Si no eres primeriza, posiblemente los notarás antes.

Náuseas

Suelen ser propias del primer trimestre. Afecta habitualmente al 50% de las embarazadas, independientemente de que sean primerizas o no. Son más frecuentes por las mañanas, aunque también pueden aparecer en cualquier otro momento del día, especialmente cuando el estómago se encuentra vacío o frente a la percepción de olores o sabores fuertes. Usualmente tienden a desaparecer después del tercer mes. Consejo: tomá un vaso de agua fría por las mañanas para disminuir el malestar.

Ombligo

Se trata de la primera cicatriz de todo ser humano, consecuencia de la caída del cordón umbilical, que se produce entre el octavo y el quinceavo día posterior al nacimiento. Debes limpiar la zona del ombligo de tu bebé con una gasa humedecida con alcohol, antes y después de la caída del cordón.

Parto

El embarazo dura aproximadamente 40 semanas y culmina en el parto, que es el momento del nacimiento del bebé. El parto puede realizarse en forma vaginal o por vía abdominal, mediante una cesárea.

Pechos

A lo largo del embarazo, cambian visiblemente, debido al aumento de los estrógenos y la progesterona. Apenas transcurridos algunos días de la falta de la primera menstruación, los notarás más sensibles, incluso dolorosos en ciertas ocasiones, y aumentarán notablemente de tamaño. Pueden aparecer algunas estrías en el segundo trimestre y la areola tomará una coloración más oscura, particularmente en las mujeres de piel morena.

Peso

El aumento del peso a lo largo de la gestación es natural y necesario. Es consecuencia del desarrollo del embarazo, en el cual aparecen nuevos órganos y tejidos dentro del vientre materno, no sólo el bebé en gestación sino también el líquido amniótico y la placenta, sumados al incremento de los tejidos maternos y a la reserva de grasa. No es sencillo determinar fehacientemente el aumento “ideal” del peso, pero se aconseja que no debería superar los 12 kilos. Al comienzo del embarazo el ascenso del peso debería ser más leve (no más de 1 o 2 kilos). El mayor aumento se produce durante el segundo y el tercer trimestre, cuando el incremento se torna significativo. De todas maneras, el aumento del peso depende de diversos factores, entre ellos el peso anterior de la embarazada y su contextura física.

Placenta

Es el órgano que permite que madre e hijo intercambien sustancias durante el proceso de gestación. Es imprescindible para el desarrollo y el crecimiento fetal. Cualquier alteración funcional o anatómica puede perjudicar la salud del bebé.

Preeclampsia

Se trata de una complicación que a veces surge principalmente durante la segunda mitad del embarazo. Las estadísticas indican que afecta aproximadamente al 7% de las embarazadas. Los principales síntomas son: aumento de la presión arterial (hipertensión), eliminación de proteínas a través de la orina (proteinuria), hinchazón de piernas, pies y rostro. Para prevenir este problema es necesario realizar los controles médicos periódicos. Hacia los últimos meses del embarazo es conveniente que concurras a la visita con tu médico cada 15 días.

Preparación para el parto

Se recomienda comenzar el curso de preparación para el parto a comienzos del séptimo mes de embarazo. El objetivo principal del curso es la preparación física y emocional de la futura madre para el momento del nacimiento del bebé, y esto se realiza por medio de un trabajo sistemático que abarca los diferentes aspectos del embarazo, el parto y el puerperio.

Rubeóla

Se trata de una infección viral típica de la infancia que no suele producir complicaciones fuera del embarazo, pero dentro de este período puede provocar graves daños en el bebé. Dado que sus síntomas son muy parecidos a los de otras enfermedades eruptivas, para detectarla es necesario realizar un análisis de sangre. Las mujeres que no tuvieron la enfermedad pueden vacunarse antes de quedar embarazadas o bien después del parto, pero nunca durante la gestación.

Sexo del bebé

Los óvulos siempre aportan un cromosoma “X” (femenino), mientras que cada espermatozoide puede llevar un cromosoma “X” (femenino) o bien un cromosoma “Y” (masculino). Si el óvulo es fertilizado con un cromosoma “X”, se producirá un par “XX”, que provocará el nacimiento de una niña. En cambio, si el espermatozoide lleva un cromosoma “Y”, se producirá un par “XY”, y en consecuencia, el bebé será un niño.

Sexualidad

El sexo durante el embarazo es un tema que genera inquietudes y miedos. Sin embargo, no existen impedimentos para mantener relaciones en forma normal, si no hubo ninguna contraindicación médica al respecto. Durante el primer trimestre de gestación, el deseo sexual suele disminuir, frente a los malestares típicos de la embarazada así como al temor de dañar al bebé. A partir del segundo trimestre, el deseo suele incrementarse, si bien en la última etapa vuelve a disminuir debido al crecimiento de la tripa y la inminencia del parto.

Sueño

Durante la primera etapa de la gestación, muchas mujeres experimentan un sueño muy pesado o una especie de sopor a lo largo de todo el día. Si bien este cansancio no se debe a una causa precisa, posiblemente sea consecuencia del aumento considerable de las hormonas que segrega la placenta.

Tapón mucoso

Consiste en un concentrado de secreciones que se localiza en el cuello uterino. Su función principal es impedir el paso de gérmenes al interior del útero durante el proceso de gestación. La pérdida del tapón mucoso suele ser un síntoma de la proximidad del parto, pero no siempre ocurre. En algunos casos puede comenzar a expulsarse como una pequeña secreción casi imperceptible, a partir de la semana 37.

Toxoplasmosis

Es una infección provocada por el Toxoplasma gindii, que es un parásito que se encuentra en las heces de los gatos infectados. Suele ser una enfermedad benigna fuera del embarazo, porque es muy peligrosa durante el mismo, dado que s transmite al feto. Para prevenirla, es necesario que tomes algunas medidas: - Evita el contacto con heces de gatos. - Come la carne bien cocida. - Lava bien las frutas y las verduras. - Usa guantes cuando manipulás carne cruda o hacés trabajos de jardinería.

Útero

Es un músculo hueco que antes del embarazo mide aproximadamente 7,5 por 5 centímetros y pesa unos 70 gramos. Durante el embarazo, el útero crece hasta alcanzar una medida de 30 por 23 centímetros y un peso de alrededor de un kilo. El crecimiento del útero es tan pronunciado que llega a aumentar de tamaño entre 500 y 1000 veces su tamaño original, transformándose en un gran saco esférico, donde se encuentra alojado el bebé.

Vacunas

Usualmente, la vacuna antitetánica es la única inmunización que se aplica como rutina en el embarazo. Se aplica en dos dosis: una en la semana 20 y otra en la semana 24. También existen otras vacunas que pueden aplicarse durante la gestación, tales como la antigripal, la antineumocócica y la vacuna contra la hepatitis B. De todas maneras, es fundamental que consultes con tu médico sobre este tema.

Várices

Debido al crecimiento del útero, la sangre circula con mayor dificultad por las venas de las extremidades inferiores y de la zona perineal. Como consecuencia de la tensión de las paredes de los vasos sanguíneos, se altera la estructura muscular de las venas y provoca la dilatación. Debido a esto, frecuentemente aparecen várices y hemorroides durante el embarazo. Consejo: para prevenir la aparición de várices es conveniente que utilices medias elásticas de descanso y descanses con las piernas para arriba durante algunos períodos de tiempo a lo largo del día. También puedes dormir con una almohada en los pies, para favorecer el retorno sanguíneo.