El masaje es tan antiguo como el hombre, y no se ha podido determinar la época de su nacimiento. Era considerado como una práctica curativa natural para aliviar el dolor o una molestia corporal. En casi todas las culturas antiguas se practicaba alguna forma de masaje y , gracias a ellas, esta práctica se fue extendiendo de oriente a occidente. En Egipto, Grecia y Roma se comenzó realizar masajes usando fragancias y cremas.
En las sociedades occidentales se ha expandido notablemente y ha variado sus técnicas y objetivos. Puedes encontrar diferente tipos de masajes de acuerdo a tus necesidades: si quieres relajarte, combatir la celulitis, mejorar la circulación sanguínea, o descontracturarte. Nos ayudará a conectarnos con nuestro cuerpo y distendernos.
Tipos de masajes

-
Relajante
-
Deportivo
-
Quiromasaje
-
Masaje californiano
-
Drenaje linfático
-
Cyriax
-
Shiatzu
-
Reflexoterapia
Para elegir un tipo de masaje es importante, en primer lugar, fijarnos un objetivo: si es para aliviar una contractura, relajarnos o por cuestiones estéticas. También es recomendable probar varias sesiones diferentes y cambiar los masajistas. Así podrás seleccionar la técnica que te haga sentir más cómoda.
Los masajes sirven para:
- Aliviar tensiones
- Relajarnos: combatir el cansancio, el agotamiento y la fatiga extrema.
- Conectarnos con nuestro cuerpo.
- Mejorar nuestro estado de ánimo.
Es importante que sepas:
- Los masajes no reemplazan tratamientos médicos, se utilizan como complemento. Si tienes dolores crónicos por algún problema médico, los masajes te aliviarán pero igualmente necesitas consultar con un especialista y seguir un tratamiento médico.
- Si después de una sección de masajes, los dolores vuelven en poco tiempo, deberías consultar con el médico.
- Los masajes alivian dolores pero no cambian posturas.