Según un estudio de la Conselleria de Bienestar Social, dos de cada diez mujeres dejan su trabajo de forma definitiva para poder hacerse cargo de los hijos, concretamente el 17%. Además, en el 28% de los casos se ven obligadas a interrumpir su trabajo durante un año. El informe, todavía pendiente de publicación, se titula "Las mujeres de la Comunitat Valenciana a principios del siglo XXI" y fue avanzando en la reunión del último Consejo de la Mujer.
Las mayores evidencias de la desigualdad entre mujeres y hombres se dan en el trabajo, concretamente a la hora de conciliar las tareas domésticas, injustamente asociadas al sexo femenino, con el empleo. No se trata de una percepción, sino que las cifras certifican esta situación.
Hace casi dos años que Juana, vecina de Massamagrell, no trabaja. Tras el nacimiento de su hija, la segunda de la familia, tuvo que decir adiós a su empleo para poder dedicarle tiempo a sus hijos. "En mi caso influyeron varias causas. El horario de mi marido, que está prácticamente todo el día fuera de casa, y la lejanía de mi puesto de trabajo. Sin una empleada doméstica era imposible cuidarlos, pues ni la guardería ni el colegio cubrían todo el tiempo de mi jornada laboral", señala. "Y para eso, decidí hacerme cargo yo", sentencia.
No le falta razón. Uno de los principales problemas que sufre la mujer trabajadora es la falta de guarderías, y cuando encuentra una adecuada, rara vez coinciden los horarios. El informe señala que en el 90% de los casos estos establecimientos no cubren las necesidades horarias de la mujer, mientras que un 30% de las encuestadas apuntan que empiezan a trabajar antes de que abra el centro. Además, el 58% termina su jornada laboral después del cierre.
Una solución parcial es pedir una reducción de horarios en el trabajo. "La única alternativa que he encontrado para poder recoger a la niña del colegio es la reducción de la jornada. Así, trabajo cuatro horas menos a la semana pero puedo llevarla a casa de mis padres. Mi marido también trabaja por las tardes, así que no queda otra opción", señala Carmen, vecina de Manises.
Tener un hijo también influye a la hora de conseguir un ascenso. El informe dice que entre las mujeres participantes la crianza de un hijo limitó sus posibilidades de promoción en el 21% de los casos.
¿Cómo se puede solucionar esto? Precisamente, esta semana se ha celebrado el Congreso por la efectiva igualdad entre mujeres y hombres, donde se abordaron fórmulas para conciliar la vida familiar y laboral. Entre las propuestas destacó la adecuación de la jornada laboral para facilitar la vida de las madres trabajadoras y la creación de planes de igualdad en las empresas que ofrezcan las mismas oportunidades a la hora de acceder a un puesto de trabajo, así como la misma remuneración. Para tal fin, la Conselleria de Bienestar Social ha creado un sello distintivo para aquellas entidades que ya cuenten con los citados planes.
Una cosa es la teoría y otra la práctica. Los datos dicen que la mujer cobra menos por el mismo trabajo y que ocupa menos cargos directivos. "Los hombres consideran que otro hombre puede estar preparado para hacer las cosas mejor que ellos, pero no les entra en la cabeza que lo pueda hacer mejor una mujer", explica una directiva de una empresa valenciana que prefiere no identificarse. Sirva otro dato. El salario de una mujer respecto al de un varón en el mismo empleo es un 29% más bajo. La conclusión es clara: queda mucho trabajo por hacer.
Fuente: http://www.lasprovincias.es/