Cada año el intenso calor pone en riesgo a mucha gente porque afecta su sistema de control de temperatura. En condiciones normales, el cuerpo se enfría con el sudor, pero en algunas condiciones este mecanismo de defensa no es suficiente.
Son varios los factores ambientales que afectan a la capacidad del cuerpo para enfriarse cuando hace mucho calor.
Así, cuando la humedad es elevada impide que el sudor se evapore rápidamente. Además, si la temperatura se mantiene elevada de manera constante durante un periodo de tiempo prolongado, el mecanismo de la sudoración termina fallando, poniendo en riesgo la salud de la persona, y haciendo que se manifiesten los trastornos debidos al calor ( insolación, golpe de calor, etc )
Pero también influyen factores de tipo personal (sobre los que a diferencia de los anteriores, sí que podemos incidir para combatir el calor), como son: la edad (población anciana y niños pequeños), determinadas enfermedades como: las enfermedades del corazón, una mala circulación, las enfermedades respiratorias, las enfermedades mentales (demencias, Parkinson), enfermedades crónicas (como la diabetes), la obesidad, y el uso de medicamentos o alcohol.
Cruz Roja ha firmado con la secretaria de Estado de Servicios Sociales, Familias y Discapacidad, un convenio para prevenir los efectos de la ola de calor entre la población más vulnerable como son los mayores y los niños. Como medida preventiva, Cruz Roja se ha preparado por si el calor extremo de años anteriores se repite.
Los datos que se utilizan para calcular un índice de calor extremo son: la temperatura, el grado de humedad y el tiempo de duración de una temperatura alta sin mínimas diferenciadas durante varios días. Los grados de temperatura considerados como excesivos son diferentes para cada zona del territorio español.
Como nos afecta:
Cuando hace calor y en condiciones normales, el termostato interno de nuestro organismo produce sudor, que se evapora y refresca el cuerpo.
No obstante, los días de calor intenso obligan al cuerpo humano a un esfuerzo de adaptación para mantener la temperatura corporal normal.
Este esfuerzo es mayor:
- Durante una primera ola de calor: el cuerpo aún no está acostumbrado a las altas temperaturas
- Cuando el calor es continuo durante todo el día y se mantiene durante varios días.
- Cuando la humedad es muy alta y no hay viento.
¿Cómo proteger nuestra salud?
En el exterior, calle o campo:
- Si tiene que permanecer en el exterior, procure estar en la sombra.
- Si puede, evite las actividades en el exterior en las horas centrales del día, sobre todo, si son intensas.
- Si tiene que hacer actividades en el exterior durante las horas de calor no olvide descansar, protegerse del sol y refrescarse (beba líquidos, refrésquese la cabeza, utilice un abanico)
En el hogar:
- Permanezca en las estancias más frescas.
- Baje las persianas, toldos, cortinas.... evitando que el sol entre directamente.
- Intente evitar usar máquinas y aparatos que pueden producir calor en las horas más calurosas.
- Utilice todas las medidas tradicionales a su alcance: abanicos.
- Si utiliza ventiladores eléctricos, recuerde que no enfrían el aire, sino que provocan una corriente refrescante, mediante el giro de sus aspas. En este caso, es recomendable abrir las ventanas.
- Los aparatos de aire acondicionado refrigeran el aire, manteniendo una temperatura y humedad constantes en un recinto aislado (hay que mantener cerradas puertas y ventanas).
A nivel personal:
- Intente refrescarse de forma continua (tomar una ducha o un baño....)
- Use ropa ligera, no apretada y de colores claros.
- Use un sombrero de ala ancha, gorros o similares que protejan cabeza, cara, orejas, sienes y parte posterior del cuello.
- Utilice un calzado fresco, cómodo y que transpire.
En las comidas:
- Haga comidas ligeras que la ayuden a reponer las sales perdidas por el sudor (que contengan ensaladas, frutas, verduras, gazpachos o zumos)
- Beba líquidos en abundancia (agua, zumos,...) siempre que no exista contraindicación médica.
- Evite las bebidas alcohólicas o que contengan cafeína.
Si tiene algún problema de salud:
Consulte con su médico acerca de las medidas suplementarias que debe adoptar si padece alguna enfermedad de riesgo.
Siga tomando sus medicamentos. No se automedique.
Fuente: Cruz Roja Española