En los últimos quince años las mujeres españolas han retrasado 4 años la decisión de ser madres. También se ha reducido significativamente la cantidad de hijos que tienen ( de 2,8 a 1, 38). Pese a ello, la encuesta de fecundidad muestra que las españolas desean tener al menos un hijo más de los que tienen, pero no lo hacen por su limitado presupuesto familiar, y por las dificultades para su cuidado.
Una de las principales contribuciones de la maternidad a la sociedad es que posibilita la renovación intergeneracional necesaria para la subsistencia de una comunidad, mientras que el ejercicio de las funciones maternales implica la formación de los hijos e hijas como personas y ciudadanos.
Sin embargo, la vivencia y patrones de la maternidad están significativamente influenciados por la situación socioeconómica, educativa y laboral de las madres.
El próximo desafío del Estado Español será asegurar el recambio generacional. ¿Cómo? Incrementando la inversión en políticas familiares, incentivando un cambio cultural más profundo en la concepción del trabajo (actualmente pensado para varones sin responsabilidades familiares) y promoviendo la responsabilidad compartida del Estado, empresas y familias.
¿Qué factores afectan la decisión de crear una familia y tener hijos?
Las madres lo son, cada vez más tarde
Las causas principales son las exigencias educativas y laborales. El retraso de la edad de la maternidad se ha mantenido de manera sostenida en los últimos 15 años en España. La edad media de las madres primerizas aumentó 4 años, pasó de 27 años en 1991 a 31 años en el 2007.
Las madres españolas tienen menos hijos de los que desean tener
El número necesario de hijos por mujer para que pueda asegurarse la renovación de las generaciones es de 2,1 hijos por mujer, lo cual estaba asegurado en España hasta 1988. Sin embargo, la situación se revirtió a partir del descenso acelerado de la tasa de fecundidad a partir de mediados de los ochenta y en particular en la década de los noventa, período que coincide con el ingreso masivo de las mujeres españolas al mercado de trabajo. Las mujeres españolas , sin embargo, manifiestan el deseo de tener un número mayor de hijos, siendo el argumento principal para no hacerlo la limitada capacidad económica de las familias. De esta manera, el trabajo remunerado de la mujer no es la causa de la imposibilidad del tercer o cuarto hijo, sino que lo facilitaría si las condiciones para su cuidado fuera más llevadero.
Los hijos se perciben como un obstáculo para el desarrollo profesional
La Encuesta de Fecundidad y Valores en la España del Siglo XXI revela que la mayoría (58%) de las mujeres españolas piensa que tener un hijo supone un obstáculo en su vida profesional. Asimismo, el 20,9% de las mujeres que han sido madres piensan que ésta fue la causa que limitó su promoción o ascenso y el 16,8% de las madres sostuvo que tuvo que dejar de trabajar definitivamente debido a los problemas que les implica el cuidado de sus hijos.
Los resultados muestran que aún sigue vigente la concepción del empleo como un mundo predominantemente masculino, alejado al mundo de la familia y que no ha logrado adaptarse al cambio que implica la participación de las mujeres en el mercado laboral.
La escasa inversión en políticas Públicas a favor de la maternidad y la familia
Las dificultades que encuentran las madres españolas para desarrollar su carrera profesional ponen de manifiesto que la conciliación vida laboral y familiar es un desafío pendiente para muchas familias, y una responsabilidad que involucra también a las políticas públicas y las empresas. Un ejemplo de esta situación es la baja inversión española en prestaciones a favor de la maternidad y la protección social comparado con los países europeos.
Dinamarca destina un 13,2% de su PIB o Alemania el 10,5%. De esta manera, es necesario enfatizar la concepción de trabajo, familia y vida personal como dimensiones fundamentales y complementarias de las personas, cuya conciliación requiere adoptar soluciones desde una perspectiva integral que comprometan la voluntad del Estado, las empresas y las familias.
El Observatorio de la Maternidad es un centro de estudios sin funes de lucro de origen argentino, cuya misión es promover el valor social de la maternidad.