En general, se recomienda cambiar de postura a menudo durante la fase inicial del parto y no permanecer demasiado tiempo en la misma posición. Un cambio postural cada treinta minutos es muy recomendable.
El estado mental correcto ayudará a tener un parto mucho mejor, puesto que el nivel de ansiedad será menor y esto reducirá la producción de adrenalina, que tensa los músculos y ralentiza las contracciones.
Los masajes también son una buena opción ya que estos no solo relajan a la futura madre sino que también calman los dolores y las molestias que el parto puede llegar a ocasionar.
La posición es un factor importante a la hora de dar a luz. Muchas mujeres, que permanecen en posición erguida durante la primera fase del parto, tienen un parto más corto y menos necesidad de recurrir a la anestesia. Lo importante es encontrar una posición que sea cómoda. Recuerda que estar en movimiento ayuda a aliviar el dolor y a favorece el descenso del bebé.
Respirar profundamente favorece a la futura madre. Con la respiración entrará constantemente oxígeno, y se evitará que los músculos se contraigan y aumente el dolor. La respiración lenta y rítmica libera la tensión, por eso se recomienda que en cada contracción se inhale y exhale profundamente.
Las técnicas básicas de respiración durante el parto son las siguientes:
• Respiración abdominal: Se practica durante la fase de dilatación del cuello uterino para controlar el dolor de las contracciones. Se ejecuta de la siguiente manera: La madre debe inhalar por la nariz hasta llenar los pulmones lo máximo posible. El abdomen se hinchará poco a poco. De ahí expulsará el aire por la boca, mientras contrae lentamente los músculos del abdomen.
• Respiración para empujar en la fase de expulsión: Se realizan varias inspiraciones cortas y profundas, y se contiene la respiración al tiempo que se contraen los músculos del abdomen. Después se expulsa el aire al tiempo que se relajan los músculos. Hay que tener en cuenta que en esta fase decisiva del parto no hay que hacer fuerza con el cuello, sino con el abdomen, por lo que bajar la barbilla hacia el pecho puede ayudar en la operación.
• Jadeo: Esta técnica respiratoria ayuda a controlar los deseos de empujar de la madre, que sólo debe hacerlo cuando lo indique la matrona.
Se toma aire y se expulsa de forma sucesiva, en forma de soplo continuado o jadeo.