La piña es una fruta muy recomendable en el embarazo, que podrás tomar como tentempié, como acompañamiento de algún plato o simplemente como postre. Es muy nutritiva y tiene un elevado contenido en agua y un valor calórico bajo (56 calorías por 100 g.), por lo que te vendrá muy bien en el embarazo, ya que te sacia sin aportarte excesivas calorías. La piña cuenta con importantes nutrientes, vitaminas y minerales que te ayudarán a aliviar algunos trastornos que a menudo conlleva el embarazo.
Beneficios que brinda:
Evita la anemia: Es rica en vitamina C, que además de estar implicada en los mecanismos de defensa del organismo, favorece la absorción del hierro y evita las frecuentes anemias que se producen en la gestación. Por eso, la piña es el complemento ideal.
Previene los calambres musculares: Destaca su presencia de potasio, cuyo contenido en el músculo está relacionado con la masa muscular y el almacenamiento de glucógeno, y es bueno para prevenir los calambres tan frecuentes en el embarazo.
Regula la tensión arterial: Por esa riqueza en potasio y bajo aporte de sodio, la piña resulta muy recomendable para el control de la tensión arterial y para prevenir la hipertensión, que en el embarazo puede ser muy grave.
Facilita las digestiones: la piña posee bromalina, una enzima que ayuda a digerir las proteínas y que las digestiones sean menos pesadas.
Previene el estreñimiento: Por su contenido en fibra resulta muy beneficiosa para el tránsito intestinal y ayuda a prevenir algunos de los efectos que el estreñimiento puede acarrear: hemorroides, varices… Además, es diurética, por lo que favorece a la eliminación de líquido.

Beneficios para el bebé:
La piña no solo tiene ventajas para tu salud sino que también para la de tu bebé, ya que tiene un aporte importante de yodo. Este mineral es fundamental ya que el feto lo necesita para elaborar una hormona, la tiroxina.