Antes de empezar, es importante aclarar que todas estas prácticas tienen validez siempre que no sea un embarazo de riesgo o que el médico lo desaconseje.
Gimnasia preparto*
- Control del sobrepeso
- Prevención de osteoporosis
- Aumenta la fuerza muscular, la flexibilidad y la resistencia.
- Permite que la embarazada se sienta menos cansada, menos pesada y más ágil.
- Una mejora de la oxigenación en general: Evita la dificultad respiratoria que favorece las varices y que provoca que se duerman las manos y los pies.
- Mejora la digestión y reduce el estreñimiento.
Además, el ejercicio preparto contrarresta la depresión y ayuda a combatir el estrés. La sensación de bienestar aumenta.
Se recomienda hacer natación y bicicleta estática. El trabajo de los abdominales deben estar supervisados por un experto.
Se aconseja practicar ejercicios preparto 2 o 3 veces por semana con sesiones de 45 minutos a 1 hora. No olvidarse de tomar agua al menos cada 15 minutos y así evitar la deshidratación.
*Consejos de Laura González Saiz y Marta Calderón Fernández, licenciadas en Ciencias de la Actividad Física y Deporte.
Practicando yoga, la embarazada podrá realizar posturas que alivian molestias y dolores. Además, mejora la flexibilidad y fortalece los músculos. El yoga implica que quien lo practique conozca en mayor medida a su cuerpo, y en el caso de las embarazadas, que estas puedan conectarse con sus bebés.
Dos sesiones de una hora por semana pueden ser suficientes para alcanzar la tranquilidad y acceder a los beneficios del yoga.
Pilates
En el embarazo varía la postura de la mujer y se desalinean diferentes partes del cuerpo, lo que puede provocar molestias. Pilates es ideal para aliviar esos problemas.
Aumenta la fuerza abdominal y facilita el parto porque fortalece los músculos de la base pélvica. Además, mejora la circulación y de esta manera previene las varices.
Se aconseja hacer sesiones al menos 2 veces por semana, y de ser positivos los resultados, se puede aumentar la frecuencia.
Todos los consejos para ejercitarse durante el embarazo deben ser hablados con el médico, ya que cada mujer es distinta y cada caso es especial.