Además de la calidad de los alimentos, es decisivo vigilar su cantidad, con el fin de evitar, en lo posible, el sobrepeso.
Las mujeres embarazadas necesitan alrededor de 350 calorías diarias más de las que consumen habitualmente.
Claro que no es lo mismo quedar embarazada con un peso normal que iniciar la gestación con bajo peso o estar por encima del peso ideal.
En cualquier caso lo idóneo es consumir alimentos frescos, lo menos elaborados posible y sanos, preferiblemente necesarios. Por supuesto, cuanto más variada sea tu dieta, más certeza tendremos de obtener todos los nutrientes que necesitamos. Los siguientes alimentos tienen un gran valor nutricional.
Legumbres
Los garbanzos proporcionan energía, proteínas y buenas dosis de vitaminas (B1, B6, ácido fólico) y minerales (fósforo, hierro y magnesio). Al mismo tiempo son muy bajos en grasas saturadas, por lo que contribuyen a regular el colesterol.
Carne
La forma más sencilla y eficaz de cubrir las necesidades de hierro es a través de carnes rojas, como la de vaca. Además de hierro y proteínas la carne nos aporta vitamina B12 (que puede faltarle a una embarazada que hace una dieta vegetariana).
Son muy ricas en potasio, proporcionan energía para combatir la fatiga del embarazo y tienen una fibra muy buena.
Son una fuente de vitamina C y aportan además ácido fólico. La vitamina C es un antibiótico natural, ayuda a prevenir las infecciones, y también facilita la absorción de hierro. Otras frutas ricas en vitamina C son el kiwi, la mandarina y el mango.
Es una buena elección por su bajo contenido en grasas y gran cantidad de nutrientes que aporta (hierro, ácido fólico, potasio, calcio, magnesio, vitamina C, vitamina E, vitamina A, proteínas), que se mantienen prácticamente en su totalidad una vez cocida.
La embarazada debería comer pan integral, porque en el salvado de trigo se encuentra la fibra.
Proporciona proteínas muy saludables. Tanto el blanco como el azul, debería consumirse al menos un par de veces a la semana. El pescado contiene, además, grasas no saturadas que no elevan el colesterol.
El huevo es un alimento muy completo. Rico en proteínas excelentes, aporta una gran cantidad de vitaminas B, E, D, K y A, y muchos minerales: fósforo, selenio, hierro, zinc, flúor, yodo, azufre, calcio y cobre. No es aconsejable comer más de tres a la semana.
Aunque está compuesta en su totalidad por agua, la espinaca proporciona extraordinarias cantidades de nutrientes y muy pocas calorías, por lo que se considera un alimento muy adecuado.
Nutritivo y muy sano, es rico en hidratos de carbono, impredecibles para tener energías, vitaminas del grupo B, vitamina E y fibra, especialmente el arroz integral.