Las hormonas del amor y la importancia de piel a piel
Muchos científicos llaman " procesos químicos" a lo que comúnmente se conoce cómo amor. Hay quienes responsabilizan enteramente a hormonas, como la oxitocina, por el resultado de sentir amor, apego o cariño hacia otra persona.
La oxitocina es una hormona relacionada con las conductas maternales y su función está relacionada con la ternura y el afecto. Esta hormona se produce en muchas ocasiones, como por ejemplo el parto y el momento de lactancia. Es por esto que es muy importante que el bebé tenga contacto directo con su madre inmediatamente después del parto y que se alimente de la leche materna enseguida. A este método, se le llama “Piel con piel”.
Piel con piel
La técnica consiste en colocar al bebé, inmediatamente después del parto, sobre el abdomen o el pecho de la madre y cubrirlo con una toalla caliente. De esta forma el niño puede comenzar a recibir leche materna lo antes posible. Algunas madres prefieren apoyar al niño sobre sus abdómenes para que el pequeño trepe hasta su pecho, de manera instintiva, buscando la leche materna. Al no separarlos, se respeta la intimidad del momento entre madre e hijo, y se permite el flujo de hormonas.
Las ventajas de esta técnica son:
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La sincronía térmica : Implica que el bebé está más caliente piel con piel con su madre que lo que podría estar vestido en una incubadora o cuna. Ninguna manta ni máquina puede conseguir algo parecido.
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Se estabiliza la frecuencia cardiaca del niño y la respiración se vuelve regular.
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Las ventajas son evidentes incluso observando a un niño recién nacido lejos de su madre: comienza a llorar desconsoladamente. A esto se lo llama protesta de desesperación . Al llorar, el bebé se estresa, su temperatura corporal disminuye y la frecuencia cardíaca se hace inestable.
Todo esto refuerza la importancia del amor entre madre e hijo, lo importante de un abrazo o de una caricia. La química pasa a ser otra de las miles de excusas para expresarles amor a los niños.