Para la decoración, hay que tener en cuenta:
Colores y texturas ayudarán a que el lugar sea alegre y a que los niños aprecien distintas sensaciones, ayudando a su estimulación temprana. Paredes, cortinas y suelos deberán ser elegidos de acuerdo con esta premisa.
Es importante que la habitación cuente con buena luz natural. En cuanto a las lámparas, una buena opción es poner un interruptor con iluminación variable que permita, por ejemplo, dejar una luz mínima para controlar a los bebés por las noches o durante el amamantamiento nocturno. Un móvil colgado de la lámpara también es otro incentivo visual que favorece su curiosidad.
Móviles y juguetes incentivan su estimulación. No es necesario los juguetes sean por duplicado. Además, cada uno de los bebés irá eligiendo qué es lo que más le llama la atención y así comenzará a desarrollar su individualidad desde el primer momento.
La principal diferencia entre una habitación para un solo bebé y una para múltiples es que al planificar los elementos, hay que hacer una mejor utilización del espacio, ya que será necesario el doble de elementos, empezando por las cunas. Al respecto, hay distintas teorías. Algunos expertos recomiendan que al menos hasta los seis meses, los bebés compartan la misma cuna, para recrear el ambiente del vientre de la mamá. Pero a veces, hay niños que se molestan al moverse, o que se alteran por la presencia del hermanito. Allí es cuando cada uno debe pasar a su propia cama o cuna, según el momento de desarrollo en que esto suceda.
Una de las cosas que puede asustar a los padres de múltiples es que los gastos se dupliquen. Por esto, es necesario que la inversión que se realice sea totalmente razonable y pensada desde la practicidad. La creatividad juega un rol muy importante en este sentido, ya que no siempre lo más caro es lo mejor para los bebés.
En el caso de los cochecitos, por ejemplo, hay distintas opciones. Están los de asientos enfrentados y los que tienen los dos asientos paralelos, ambos con ventajas y desventajas. Los enfrentados son más cómodos para el desplazamiento, por ejemplo, si se realizan paseos o se lleva a los bebés al supermercado. Pero cuando crecen, pueden molestarse entre sí porque chocan sus piecitos. Una buena alternativa son los coches en donde uno de los dos asientos es reversible.
Los coches que tienen los dos asientos en la misma posición son más cómodos para los bebés aunque ellos crezcan, pero la desventaja es que en pasillos estrechos el cochecito se queda encajado.
En cuanto a las sillas para el coche, cada bebé requiere de una butaca. Y la calidad, en este caso, es fundamental para cumplir con las normas de seguridad y evitar accidentes.
A medida que los bebés crezcan, se sumarán otros elementos, como sillitas para comer. Lo importante es tener siempre en cuenta que el equipamiento, aunque requiera de un esfuerzo económico, se convierte en un aliado para la madre que debe cuidar y atender a los bebés al mismo tiempo... y que sólo tiene dos brazos para hacerlo.