Sin duda, el embarazo es una etapa de mucha felicidad, de sorpresa ante el cuerpo que cambia, de maravilla al imaginar cómo es esa personita que está dentro de la barriga.
Pero esa misma barriguita plantea algunos inconvenientes. Frente a un dilema clásico en las mujeres ¿qué me pongo ?- la respuesta no es tan sencilla. Sentimos que nada nos queda bien, que la clásica ropa de embarazada no nos sienta. Tampoco estamos del todo convencidas en gastar dinero para algo que vamos a usar tan poco tiempo Y, si nos gusta estar a la moda, pensamos que debemos resignar el vernos bonitas por estar cómodas.
Las anécdotas abundan: "Odio sentirme un armario" es una de las tantas frases más comunes que hoy se escuchan por parte de las embarazadas. También la confesión de que, dentro del embarazo, hay una etapa más complicada en relación con el vestuario: alrededor del cuarto mes. Es que, si bien la cadera se ensanchó y las prendas comunes quedan chicas, la barriga no es lo suficientemente grande como para usar las prendas típicas del embarazo.
María Grassi, por ejemplo, cuenta: "en ese momento no tenía qué ponerme y sentía que todo me quedaba mal. Ahora que la barriga se me nota más, me compré algunas cosas básicas. También me prestaron un par de camisas y pantalones". Las hermanas Mariana Podestá e Inés Vallejos relatan que tienen "una bolsa de embarazo" que circula entre primas y hermanas. "La que está embarazada en ese momento usa cosas viejas y le agrega algo nuevo", explican, pero aclaran que "hay ropa que ahora no puedes usar porque te verías ridícula".
Dialogamos con Elena Giménez y Sol Cavanagh, diseñadoras y propietarias de la firma Venga Madre de Argentina, quienes creen que la embarazada debe realzar sus curvas (barriga y busto) en lugar de ocultarlas. "Es fundamental que la mujer embarazada esté sobre todo cómoda pero no por eso tiene que sacrificar verse guapa", explican.
Y, aprovechan su experiencia para dar algunos consejos, sobre todo teniendo en cuenta si se trata de mujeres altas, bajas o más gorditas: "Es importante saber qué destacar u ocultar del cuerpo. Una persona rellenita debe realzar la barriga para que el contraste con el resto del cuerpo disminuya la percepción de que está gordita; las prendas con elástico o cinta de ajuste debajo del busto y de la barriga son una buena ayuda. Si la mujer tiene tobillos finos, que aproveche para usar pantalones cortos y así los destaca. Si logró mantener los brazos delgados, que use camiseta sin mangas. Si su problema es el pompis, puede usar una camisa o jersey que la tape. Pero es importante que la camisa o el jersey queden abiertos o se aten alrededor del cuerpo para que no parezca muy ancha. Las más bajitas se ven favorecidas por conjuntos de 2 piezas (camiseta y falda o pantalón y camisa) en lugar de una (vestido). Además, les conviene la ropa más corta y a la cintura, ya que el tiro bajo "acorta" las piernas. En cambio, las prendas muy amplias -por ejemplo, una falda llena de volantes- no las favorecen".
También dan consejos que se aplican a todas: cuidado con pantalones o faldas que tienen un botón o hevilla en el centro de la cintura, en la parte delantera porque sobresale, se destaca por debajo de la camiseta y no queda del todo bien. Tampoco hay que olvidar qué cosas son necesarias a la hora de comprar una prenda: "la practicidad y comodidad son fundamentales. Si la mujer tiene una barriga prominente y le cuesta llevarla, lo más indicado es una buena faja de descanso. Es muy cómodo tener la parte de la barriga elastizada. Por eso es bueno que la tela tenga elastómero (lycra). Además de ser cómodo y permitir moverse con facilidad, realza las curvas que estilizan”.
Por otra parte, en tiempos de vacas flacas es importante que la prenda que se compre dure el mayor tiempo posible. Así, el elastómero es un gran aliado: permite adquirir una pieza duradera sin que quede enorme en el momento de comprarla porque se va amoldando a las curvas a lo largo de los meses. "Usamos elastómero en los pantalones de gabardina, vaqueros elásticos y camisetas de algodón/lycra o viscosa/lycra. Otro buen recurso es la tela plisada para camisetas o vestidos: los puede usar desde una mujer que no está embarazada hasta la de nueve meses porque el plisado se adapta al cuerpo. Como es evidente, lo que más crece en volumen va a ser la barriga, por lo que, al comprarnos una prenda, no debe quedar demasiado ajustada en el abdomen", señalan. Y destacan una cosa a favor de las embarazadas: ahora se usa el neo hippie, y la embarazada no tiene demasiado problema en vestirse a la moda gracias a que la favorece: faldas y camisas amplias, cintas de ajuste y elásticos para realzar las formas, telas ligeras de algodón para sentirse frescas. En cuanto a lo que más compran las embarazadas, aseguran que son 3 las prendas indispensables: el vaquero, el pantalón negro y la camiseta blanca.
Seguramente, la extrañeza frente al propio cuerpo va a durar un tiempo. Pero, si se aprovechan bien los consejos sobre cómo vestirse y qué elegir durante el embarazo, habrá menos dudas a la hora de sentarse frente al ropero y, preguntarse qué me pongo ya no será una pregunta con mayúsculas, sino una respuesta con la tranquilidad de estar embarazada, bien vestida y guapa.