martes, 07 de febrero de 2012
Imagen enviar
  Contacto Contacto Favoritos Favoritos Página Inicio Página Inicio
 

La Comprensión del NO


 
Total de Votos: 0  |  Rating:

La mayor independencia que gana el bebé cuando comienza a moverse por sí mismo, trae aparejada como consecuencia la aparición de los primeros límites por parte de los adultos que lo cuidan. Pautas para la comprensión del no. Principios generales para que entienda el respeto por las cosas.

Primero con el gateo y luego con los primeros pasos, comienza una nueva etapa de mayor independencia para el bebé y de alegría para toda la familia por los nuevos logros del niño. Pero la madre, pronto descubre preocupada que el tan ansiado objetivo de que su hijo se traslade por sí mismo, junto a su inagotable curiosidad por descubrir el mundo, pone en muchas ocasiones a la casa y al bebé mismo en grave peligro. Por eso, junto a la mayor independencia adquirida por el bebé, comienza a aparecer la imposición de los límites necesarios por parte de los padres.


Para la psicóloga Marcela Antebi (psicóloga social, especialista en atención temprana del desarrollo y coordinadora de grupos de crianza) no respetar los tiempos de desarrollo de cada niño y apresurar su crecimiento, provoca muchas veces una situación que exige a los padres tener que ponerle más límites de lo necesario. Por ejemplo, si se incentiva al bebé a andar demasiado pronto, y él no está preparado pero, así y todo lo hace, se genera una situación no segura, que deriva en una mayor imposición de límites por parte de los adultos. “Lo importante es que se respete el tiempo de los pequeños para su desarrollo y que éste sea en ambientes adecuados para explorar los nuevos movimientos de modo que no se generen situaciones que excedan las posibilidades del niño”, explica Antebi. “Es fundamental que pueda manejarse de forma autónoma, brindándole un ambiente propicio, con elementos para explorar y jugar acordes a su edad, desarrollo neurológico, emocional y motricidad.  Si al bebé hay que ponerle demasiados límites porque el ambiente que lo rodea no es el adecuado, la criatura puede que vea sus posibilidades de juego frustradas y busque permanentemente por su cuenta oportunidades de juego no seguras”, agrega. “Por eso, hay que ofrecerle juguetes acordes con sus posibilidades -por ejemplo, un balón no tan grande que no lo pueda coger con las dos manos- y un entorno que facilite su juego”, explica Antebi.

Retirar de la casa adornos costosos y eliminar fuentes de peligro para el bebé -cubriendo enchufes, limitando el acceso a escaleras y retirando cables de su “alcance, por ejemplo- son estrategias corrientes para poner a salvo al pequeño. Pero como lo importante es reconocer que el bebé no vivirá por siempre en un ambiente “a medida” y que tarde o temprano deberá enfrentarse con peligros u oportunidades de hacer travesuras, es conveniente ir inculcándole principios que puedan hacer de él alguien que se domine a sí mismo y aprenda a respetar tanto las pertenencias y la persona propia como la de los demás.

·Distraerlo puede surtir efecto. Cuando se le diga “no” y el niño lo sienta como un desafío y un aliciente a repetir la acción prohibida, no hay que perder la paciencia. Tratar de entretenerlo con alguna actividad que a él le guste.

  • No jugar al “NO”. Muchos niños encuentran muy divertido que la madre les diga “no” y, a propósito, buscan las ocasiones para jugar a esto. No hay que caer en la trampa, porque el peligro es que luego no tome en serio los retos.
  • Enseñarle a reparar el daño. Por ejemplo, lo puede ayudar a poner las cosas en su lugar y luego distraerlo con otra actividad.
  • No confundirlo. Las reglas tienen que ser claras y constantes para que el niño las comprenda y asimile.· No siempre “no”. En las cosas que no tienen mayor importancia, dejar que el pequeño se salga con la suya lo puede ayudar a fomentar su independencia y el sentimiento de la propia valía, ya que es muy frustrante recibir todo el tiempo un “no” por respuesta.
  • Que a un “no” le siga un “sí”. Para que no se frustre o avergüence ante tantos “no”, se le puede mostrar todo lo que sí puede hacer, proponiéndole actividades desafiantes y divertidas.

Adaptar el “no” al bebé en cuestión. No todos los niños pueden ser regañados de la misma forma. Hay algunos que lloran cuando la madre se enfada y otros que no cejan en su intento hasta que se los retira del lugar prohibido. Hay que ser flexible porque inclusive dos hermanos pueden ser muy distintos al respecto. También un bebé que esté pasando por una etapa conflictiva -destete o dentición, por ejemplo- puede mostrarse demasiado sensible a las reconvenciones maternas.


Conviene advertir que reprimirlo constantemente puede provocarle dudas y vergüenza o sentimientos de frustración y rabia. Para Antebi, “los límites hay que ponerlos en función de lo que cada niño necesita y se construyen entre los dos”, y hace hincapié en que cada niño y madre o padre son diferentes, y las situaciones que viven también lo son.

Dedicar tiempo a estar con el bebé para descubrir qué nueva destreza quiere ejercitar  permitirá a los padres descubrir  nuevas y divertidas formas de jugar con su hijo, lograrán conocerlo más y él, probablemente, un poco más saciada su curiosidad y sintiéndose libre de ejercitar junto a sus padres sus nuevos logros, se manifieste más tranquilo y contenido.


Start VOTÁ ESTA NOTA:  
Fecha: 07/07/2008
Cantidad de visitas: 268


Comentarios
Los comentarios escritos por ustedes serán respondidos personalmente a sus casillas de mail.

Debe estar registrado/a para enviar un comentario.
Luisa Dijo:
17/09/2008 05:44:58 p.m.

¡Cuánto cuesta que aveces comprendan el NO!

Volver

 
 
 
Logo materna
Cómo anunciar | Política de privacidad
Registrarse | Términos y Condiciones de uso | Quiénes Somos

Copyright 2008 MATERNA | Todos los derechos reservados
MIEMBRO
Imagen Certifica Imagen IAB