El bebé comenzará a observar con gran atención las caras de las personas que lo rodean. Es probable que sobre el final del segundo mes, el bebé brinde unas sonrisas al escuchar la voz de la madre.
A partir de fines del primer mes principios del segundo comienzan a balbucear y sonríen al escuchar cantar una canción. Se expresan y comunican cada vez más a través de su cara y cuerpo.
Comienzan a coger y sacudir objetos con sus manos, les llaman la atención los sonajeros y los objetos que cuelgan e intentan poder atraparlos, empiezan a levantar la cabeza y el pecho al estar boca abajo, estiran las piernas y patalean cuando están acostados, abren las manos y golpean objetos que tengan cerca de su alcance.
Ahora el bebé comienza a tener más movimiento. Por este motivo nunca se le debe dejar solo sobre una superficie elevada, y se debe cuidar que no tenga a su alcance juguetes que contengan piezas pequeñas puesto que se las puede tragar.
Asesoramiento médico
La salud de los hijos es una de las mayores preocupaciones de todos los padres, y una cuestión primordial a la hora de asegurar el bienestar del niño. Aunque no es cuestión de obsesionarse.
Siempre es bueno que los padres estén bien informados, que conozcan las principales etapas del proceso de crecimiento y maduración del niño, y que se asesore adecuadamente sobre las atenciones que requiere el niño en cada momento de su desarrollo.
El pediatra revisará a tu bebé:
• El peso, la longitud y el perímetro de su cabeza. Estos valores serán por primera vez apuntados en las gráficas de crecimiento del niño.
• El color de piel del bebé, así como el aspecto de su ombligo, la auscultación de su corazón, sus reflejos, las caderas... En definitiva, el pediatra realizará una exhaustiva exploración física al bebé. También le mirará los ojitos y comprobará su audición.
• Cómo se está alimentando, si vomita, si tiene cólicos...
Ten en cuenta que desde los recién nacidos hasta los 6 meses es conveniente que visiten al pediatra una vez al mes. Es importante mantener un seguimiento médico durante toda la infancia; sobre todo, en los primeros momentos de vida, cuando es fundamental verificar que todo va bien para poder intervenir de inmediato si se presenta algún problema. El objetivo es que todos los niños estén bajo control profesional desde el primer instante.