El primer control se realiza en la sala de parto por medio de Test de Apgar, que tiene el propósito de evaluar el estado de salud del bebé en los primeros cinco minutos posteriores al nacimiento. Esta evaluación asigna un puntaje del 0 al 2 en cada uno de los siguientes parámetros: color de la piel, esfuerzo para respirar, ritmo cardíaco, tonicidad muscular y reflejos generales. De acuerdo al puntaje obtenido, se determina qué tipo de cuidados médicos puede requerir el bebé.
El segundo examen se realiza después de las primeras veinticuatro horas de vida para comprobar la adaptación del bebé fuera del útero. El mismo día en que la madre tendrá el alta médica, el pediatra comprobará que todo siga bien: cuantas tomas hace, cómo esta el cordón umbilical y la posible existencia de alguna alteración en las variantes normales del recién nacido
Durante el primer mes las visitas al pediatra serán al menos dos veces. Cada quince días se tendrá una revisión general el pediatra evaluará el crecimiento y el desarrollo del bebé. También indicará los cambios en la alimentación y las vacunas según el calendario.
Algunos aspectos que mirara el pediatra son:
- Mide la circunferencia de la cabeza y la compara con su longitud, peso y grado de madurez del bebé.
- El estado de las fontanelas.
- Sus pupilas: acerca una luz para la respuesta normal de las pupilas.
- Sus oídos: explora el conducto auditivo y comprueba la respuesta ante los ruidos.
- El color de su piel (para ver si ha desaparecido la ictericia propia del recién nacido)
- La frecuencia respiratoria y el latido cardíaco
- Examina los genitales, el ano y las extremidades.
- Los reflejos (al mes de vida, tu hijo habrá perdido algunos de los reflejos innatos del recién nacido)
- Vigila que el ombligo haya cicatrizado bien.
- Abdomen: Palpa los órganos internos para asegurarse de que su tamaño y posición sean normales.
A los treinta días de vida, se realiza el Test de Denver ( Test de desarrollo psicomotor) en el que se comprueba si el niño sonríe, si mira la cara de las personas que se le acercan, si sigue un objeto con la mirada, si sus movimientos son simétricos, si reacciona al ruido y si, tumbado boca abajo, intenta levantar la cabeza.
Es muy importante que expliques en detalle la evolución del bebé: que hace con sus manos, cómo se mueve, el tiempo que el niño duerme, las características del llanto, las tomas que hace. Debes dar la información completa, aunque parezca poco significativa. Tu aporte será muy valioso para el pediatra. No temas en preguntarle cualquier cosa que te preocupe, aunque te parezcan tonterías de madre primeriza.
Siempre se recomienda que, antes de cada visita programada, realice una pequeña lista de aquellas dudas que desee consultar. Y también se puede anotar las cosas que el pediatra recomienda para el cuidado del pequeño