¿Qué es la dermatitis? La dermatitis es una reacción de la piel frente a un estímulo externo que se puede manifestar de distintas maneras. Según los diagnósticos de los médicos existen diversos tipos: dermatitis del pañal; dermatitis atópica; dermatitis seborreica; dermatitis irritativa; y las de origen alérgico.
Dermatitis del pañal.
Es la más conocida por las madres porque se generan por el inevitable roce del pañal con la piel del bebé (sumando la caca, el pis y la transpiración). Para prevenir esta afección, lo más recomendado es el cambio regular de pañales para mantener la piel limpia y seca. De esta forma evitamos que la humedad que se concentra en la zona termine lesionando la piel de tu niño.
Si no podés controlar la dermatitis de tu bebé y no apreciás ninguna mejora, lo más conveniente es que consultes al pediatra del niño ya que él te puede resaltar algún antibiótico.
Dermatitis seborreica.
Es muy común que tu hijo tenga en sus primeros meses de vida este tipo de dermatitis. Se identifica fácilmente porque es la que genera una “costra láctea” en el cuero cabelludo de tu bebé.
El tratamiento es muy sencillo. Evitá sustancias que puedan irritar a tu niño y utilizá jabón y shampoo suaves pensados para bebés.
Con estas pocas precauciones la dermatitis seborreica va desapareciendo; en algunos casos, puede resurgir en la pubertad, aunque es lo menos habitual.
Dermatitis irritativa.
Se generan por el contacto recurrente con sustancias como: saliva, crema, ropa, sudor… Esto produce eccemas en la piel en donde se genera la irritación.
Para tratar la dermatitis irritativa sólo debés eliminar la causa del problema; por ejemplo, abrigar menos a tus niños. Si te cuesta encontrar qué es lo que está lastimando a tu bebé, probá de a poco quitándole de a una las cosas que sospechás que están originando la dermatitis.
Dermatitis de origen alérgico.
Aparecen por la reacción de la piel frente a una sustancia a la que tu bebé es alérgico. Frecuentemente se dan por: el níquel (que está en algunos botones); algunas plantas; artículos de higiene de tu bebé; etcétera. Para tratar esta dermatitis es fundamental encontrar qué es lo que genera la alergia, lo más probables es que tengas que consultar a un dermatólogo para que te ayude.
Dermatitis atópica.
Es un conjunto de lesiones que van apareciendo en la piel de niños con una base genética peculiar, además, las circunstancias del medio ambiente influyen en su aparición. Los cuidados son similares a los que se deben tomar con otros tipos de dermatitis. Es decir, evitar el exceso de humedad, evitar ropa poco irritante (evitar la lana y las fibras sintéticas), utilizar jabón y shampoo especiales para bebés. Además, es preferible que tu niño no tenga contacto con perfumes, ni detergentes, ni humo de cigarrillo…
Existen otros tipos de dermatitis que pueden afectar a tu bebé, pero suelen ser menos frecuentes. Es importante que trates a tu niño ni bien surge la irritación así evitás que se convierta en un cuadro más grave. Para esto, lo más recomendable es que consultes al pediatra para que te oriente y te tranquilice frente a cualquier inconveniente.