• Cada vez que se cambies al bebé, evita cubrir el cordón umbilical con el pañal. Intenta doblar hacia abajo el pañal así además podrás limpiar mejor el cordón, y éste permanecerá seco.
• Para limpiarlo, tomar una gasa húmeda en alcohol fino y efectuar la limpieza desde la base hasta la ligadura. La presión deberá ser lo suficientemente intensa como para producir un efecto de arrastre. Las curas se realizarán 3 veces al día y siempre que sea necesario que el bebé se manche.
• Recuerda que no es conveniente la utilización de polvos cicatrizantes, pueden producir reacciones cutáneas no deseadas.
• Si el cordón tiene mal olor o se pone de color rojo en la base de implantación, no dudes en consultar al pediatra o especialista de confianza, quien te indicará el tratamiento más adecuado.
Después de 6 a 10 días el cordón se secará y caerá, pudiendo presentar un pequeño sangrado por uno o dos días. Algunos especialistas recomiendan que se siga aplicando algunas gotitas de alcohol dos o tres veces al día cuando cambies al niño.
Hasta que se le caiga el cordón es recomendable que no metas en una bañera al pequeño, y para higenizarlos usar solo una pequeña esponja.
Una vez que el cordón cayó a partir de las 24 a 48 horas, se puede comenzar con el primer baño del bebé
Nunca aceleres la caída del cordón. Debes dejar que se caiga solo, ya que al acelerar la caída se puede provocar una infección umbilical que dejará una cicatriz importante y complicara la salud a su hijo.